martes, 26 de marzo de 2013

Mierda pedagógica.


Sensibilizada por el momento del mes, la cercanía de mi natalicio número veinticinco o simplemente por usar acondicionador en exceso, mi mente se vio atacada por una paz interior seguida por pensamientos de gratitud ante las cosas buenas que me dejaron mis sucesivas andanzas con humanos entera o parcialmente hechos de materia fecal.
No creo que una experiencia pueda ser completamente mala. Incluso si tenemos esa sensación, al menos podemos decir que aprendimos que no queremos volver a pasar por esa alcantarilla. Mierda, pero al menos es mierda pedagógica.

Cual cuento de hadas, nos dejan moralejas ¿Y qué habría sido de nosotros sin esas moralejas? Si no fuera por "La Cenicienta" no hubiéramos aprendido que lo que importa no es lo material sino cuán buena estés, sin "La Bella y La Bestia" no habríamos descubierto el arte de la negación, y sin "Ricitos de Oro y  los Tres Osos" no habríamos sucumbido ante el mensaje capitalista contra el conformismo comunista y combatirlo con kilos y kilos de comida rápida grasosa y ropa excesivamente cara manufacturada por manos infantiles en países tercermundistas.
Pero la interpretación de los cuentos de hadas dependen del contexto socio-económico en que se leen (y si la abuela se terminó la botella de vino antes de arroparnos). La interpretación de nuestras experiencias depende enteramente del nivel de superación de dicha situación. Durante algún tiempo sería casi imposible de ver lo pedagógico del hecho entre la confusión que deja el impacto de la puerta en la naríz y los numerosos "te odio rata inmunda, ojalá se te caiga el pelo y subas 50 kilos". Pero más adelante, paso a paso, vaso a vaso, kilo de helado a kilo de helado, el foquito se va a prender sobre nuestras aturdidas cabezas; la luz nos va a dar de lleno y vamos a poder ver el lado positivo y decir cosas como: "tendré cuernos pero no gasté un peso en amueblar toda la casa", "mientras me robaba la plata de la comida para su crack, pude bajar esos 10 kilos y ahora estoy divina", o "al menos no tuve que ir a ese recital de Arjona".
Para purgar toda la basura que tuvimos que sobrellevar, hay que buscar el lado positivo y dejar que nos de la luz. Basta de quedarse en la sombra fertilizando la amargura, es una planta venenosa que poco a poco te quita la vida. Reír es lo mejor que se puede hacer, de esto, de todo, de cualquier cosa que nos haga liberar esas endorfinas que se mueren de ganas de echarse una brazadas en nuestra sangre. Ahora con su permiso, me voy al almacén a ver si mi vecino volvió a ir a comprar con su pato. Qué felíz que me está haciendo ese hombre ultimamente.


Gracias a mi vecino, y a todas las ratas inmundas de mi vida por hacerme aprender los recorridos de todos los colectivos de Buenos Aires. Me voy de acá a la China con 1,75 en 45 minutos. ¡Salud!

6 comentarios:

  1. Princess Consuela BanannaHammock26 de marzo de 2013, 9:13 p.m.

    ME DIJISTE QUE ERA UN GANSO, CRUEL MENTIROSA.
    Ok, tal vez decir que viste al vecino, y su ganso, en el almacén no quedaba tan bien. Era por fines poéticos?

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    1. Claro. Prefiero que la gente piense que vivo en una granja en vez de un barrio nudista. Además, no estoy segura de que sea un ganzo, por que lo escuché graznar y me han dicho que los ganzos no hacen ruido. No importa, soy felíz cuando lo veo oliendo gente en la calle cual perro.

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  2. Hola! Llegué hasta acá por recomendación de mi queridísima Ambar Violeta, me presento, soy Nani :)
    Me encantó tu nota, de verdad. Tenés mucha razón, algún que otro tono irónico del que tengo mucho que aprender, sabés filosofar y hacer en el mismo texto. Aparte, tenés razón. Y yo estoy en esta etapa de filosofar adelante el sorete, con una alegría antes impensada y disfrutando mucho la vida. Gracias por escribirla... me quedo con esta frase: La interpretación de nuestras experiencias depende enteramente del nivel de superación de dicha situación.

    Nani.

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    1. ¡Esa es la actitud! Hay que disfrutar todo lo lindo que hay en esta vida, los soretes vienen y van, tenemos que ser como los inodoros y descartarlos. Muchas gracias por leerme, me quedo maravillada con tu comentario :)

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  3. me gusta tu actitud ante la vida
    adelante muchacha!!

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    1. Gracias, gracias. Es prueba y error. Es comerse dos kilos de helado llorando todo el fin de semana, mirando películas pre-menstruales, durante un largo tiempo hasta que te cansás de deshidratarte por cosas que van y vienen. Hay que reírse. Y tratar al helado con más respeto.

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